La quinoa es uno de esos alimentos que todo el mundo recomienda… pero que muchos dejan de comer porque les queda amarga, pastosa o insípida. La buena noticia es que no es la quinoa: es la forma de cocinarla.
Aquí te explico el método sencillo para que te quede esponjosa, suave y con buen sabor, siempre.
Método sencillo para cocinar quinoa
Paso 1: Lava la quinoa (este es el secreto)
La quinoa tiene una capa natural llamada saponina, responsable de ese sabor amargo que espanta a cualquiera.
Cómo lavarla bien:
- Pon la quinoa en un colador fino.
- Lávala bajo el grifo durante 30–40 segundos.
- Frota con la mano mientras cae el agua.
Si no haces este paso, no importa qué receta uses: quedará amarga.
Paso 2: La proporción correcta
La medida perfecta es:
1 taza de quinoa = 2 tazas de agua o caldo
Nada de inventos raros.
Paso 3: Cocción perfecta
Método clásico en olla:
- Hierve 2 tazas de agua o caldo.
- Añade 1 taza de quinoa lavada.
- Baja el fuego y tapa.
- Cocina 12–15 minutos hasta que absorba el líquido.
- Apaga y deja reposar 5 minutos.
- Esponja con un tenedor.
Resultado:
Granos sueltos, nada pastosa, nada seca.
Cómo saber nuestra quinoa ya está lista para comer
La quinoa está perfecta cuando:
- Se ve el “hilito” blanco del grano
- Está suave pero firme
- No flota en agua

Tips extra para cocinar quinoa
Si quieres subirla de nivel:
- Sustituye el agua por caldo de verduras
- Añade una hoja de laurel
- O un chorrito de aceite de oliva al final
Errores comunes al cocinar la quinoa
- No lavarla
- Poner demasiada agua
- Remover mientras se cuece
- Pasarse de tiempo
Eso la convierte en engrudo triste y sin chiste.
Cómo usarla después
Ya cocida, puedes usarla para:
- Ensaladas
- Bowls
- Sopas
- Desayunos
- Hamburguesas vegetales
Es el arroz suizo: combina con todo.









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